Lezama y una salida bajo cuestionamientos: sectores romantizan la renuncia de Harispe
31 diciembre, 2025La renuncia de Arnaldo Harispe a la intendencia de Lezama, cuando aún restaban dos años para completar el mandato conferido por el voto popular, abrió un escenario de debate político e institucional en el distrito. La salida anticipada no sólo deja una gestión inconclusa, sino que también expone miradas contrapuestas sobre el sentido de la responsabilidad pública.
En ese marco, distintos posicionamientos eligieron poner el acento en mensajes de respaldo y valoración personal, una lectura que para amplios sectores termina por romantizar una decisión política concreta: dejar la conducción del Municipio antes de cumplir el compromiso asumido con la comunidad.
El cuestionamiento, sin embargo, no se agota en lo simbólico. La gestión que queda atrás deja un municipio con un elevado nivel de endeudamiento, sin políticas estructurales de acceso a la vivienda, sin generación sostenida de empleo y con un plantel de trabajadores municipales que arrastra salarios paupérrimos y condiciones laborales largamente deterioradas.
Lejos de tratarse de un balance menor, estos indicadores configuran un escenario complejo para la etapa que se abre. El cargo de intendente no es una distinción personal ni un rol circunstancial, sino una función institucional que implica asumir costos, responsabilidades y resultados concretos.
Tras la renuncia de Harispe, la conducción del Ejecutivo municipal quedó en manos de Myriam Mongay, quien asume en un contexto marcado por dificultades económicas, demandas sociales acumuladas y una transición forzada que vuelve a poner en discusión el valor real de los compromisos electorales.
Entre respaldos discursivos y fuertes cuestionamientos, Lezama enfrenta ahora el desafío de recomponer gestión y credibilidad, en un escenario donde la romantización de la salida convive con una realidad que exige respuestas urgentes.




