Echarren en el Smart City Expo Curitiba: el desafío político de la IA en los municipios

Echarren en el Smart City Expo Curitiba: el desafío político de la IA en los municipios

30 marzo, 2026 Desactivado Por Mirada Central

La reflexión que sigue se basa en la columna que el intendente de Castelli, Francisco Echarren, publicó en iArgentina, y que desde Mirada Central consideramos relevante reproducir por el alcance regional del debate. En su artículo, el jefe comunal analiza los desafíos que enfrentan los gobiernos locales tras su participación en el Smart City Expo Curitiba, el principal evento de innovación urbana e inteligencia artificial de América Latina.

Echarren regresó del encuentro versión latinoamericana del prestigioso congreso de Barcelona con una idea que atraviesa la gestión pública actual: la necesidad de garantizar que la Inteligencia Artificial no se transforme en una nueva forma de exclusión social. “El futuro no está llegando, ya está instalado en el living de nuestros vecinos”, planteó al reflexionar sobre el impacto real de la tecnología en la vida cotidiana.

El choque de dos velocidades

Hoy vivimos una paradoja peligrosa. Por un lado, tenemos la inmediatez de la demanda. El vecino nos escribe por WhatsApp, nos etiqueta en redes y espera una respuesta a la velocidad de un clic. La IA acelera esa expectativa: si un chatbot contesta en un segundo, el ciudadano asume que el resto del Estado funciona a esa velocidad.

Por otro lado, está la capacidad de respuesta. Los municipios especialmente en este contexto de ajuste seguimos gestionando con tiempos físicos. La IA puede detectar un bache en milisegundos mediante una cámara de alta resolución, pero el camión, el asfalto, el combustible y la cuadrilla de trabajadores dependen de recursos que hoy el Gobierno Nacional retacea. Estamos creando una “Gestión en Tiempo Real” que choca de frente con una “Infraestructura en Tiempo Lento”. Esa brecha es el nuevo campo de batalla de la política local.

Reunión con el alcalde de Curitiba, Eduardo Pimentel

Reunión con el alcalde de Curitiba, Eduardo Pimentel

La IA en clave bonaerense: innovar en la escasez

Para los municipios bonaerenses, la tecnología no puede ser un lujo de “ciudades ricas”. En Buenos Aires, la IA debe ser una herramienta de supervivencia. Si el Estado Nacional se retira y los fondos escasean, la eficiencia que nos da un dato bien usado es lo que nos permite que el patrullero esté donde el mapa del delito realmente lo indica, o que el camión de basura no gaste un litro de gasoil de más en recorridos ineficientes.

Pero ojo: la IA nos da datos, pero la política nos da el sentido. No vine a Curitiba a comprar espejitos de colores tecnológicos. Vine a entender cómo evitar que la frialdad digital reemplace la escucha directa del intendente. Un algoritmo puede predecir una inundación, pero no puede ir a chapotear el barro para sacar a una familia de una casa.

Humanizar la tecnología

El desafío político es que la tecnología sirva para liberar al empleado municipal de las tareas repetitivas y volcarlo a la calle, al contacto cara a cara. Queremos municipios inteligentes, pero sobre todo municipios humanos.

Innovar en la Provincia de Buenos Aires hoy es un acto de rebeldía. Es decirle al sistema que, aunque nos corten los recursos, vamos a usar la inteligencia la humana y la artificial para que el Estado siga presente en cada barrio.

El legado de Perón: Conducir es adelantarse

Al ver este despliegue tecnológico, es inevitable recordar a Juan Domingo Perón. Él nos enseñó que “conducir es prever” y que la verdadera soberanía nacional también se juega en el campo del conocimiento y la técnica. Perón fue un adelantado que comprendió, antes que nadie, que el desarrollo de la industria y la tecnología debía estar siempre subordinado al bienestar del pueblo.

Hoy, ese mandato cobra una vigencia absoluta. Adelantarse a los tiempos no es solo comprar el último software; es tener la capacidad política de moldear la tecnología para que no nos domine. Así como el General creó la Universidad Obrera y fomentó la industria nacional para no ser esclavos de los centros de poder, hoy los intendentes debemos construir una soberanía digital bonaerense. No podemos ser meros consumidores de algoritmos extranjeros; debemos ser conductores de una tecnología que tenga ADN social.

Para terminar es importante dejar en claro que la Smart City no son solo cámaras; es la capacidad de un gobierno de estar cerca cuando se lo necesita. El algoritmo no tiene corazón, no tiene ideología y no sabe de necesidades sociales. Por eso, el volante de la tecnología lo tiene que seguir teniendo la política. En tiempos de pantallas frías, el municipio debe ser más cálido que nunca. La IA es el motor, pero el rumbo lo sigue marcando el pueblo.

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