14 años después, el Parque Industrial pasó de “no servir” a ser una apuesta de Dinápoli

El Gobierno municipal de General Belgrano anunció este martes, la presentación del proyecto del Parque Industrial. La iniciativa fue comunicada como una apuesta al desarrollo productivo y a la generación de empleo, aunque la puesta en escena vuelve a poner sobre la mesa una pregunta inevitable: ¿por qué recién ahora, después de más de una década de gestión, esas tierras vuelven a ser consideradas aptas para el desarrollo industrial?

Las 15 hectáreas ubicadas sobre la Ruta 41 habían sido adquiridas durante la gestión del exintendente Jorge Eijo con una planificación que iba mucho más allá de la simple compra de tierras. El proyecto original contemplaba un desarrollo industrial orientado especialmente a los sectores tecnológico y alimenticio, articulado además con el Centro Universitario de General Belgrano.

La idea era construir un circuito productivo y educativo: generar nuevas oportunidades para las pequeñas y medianas empresas, promover la radicación de industrias y, al mismo tiempo, formar desde el ámbito universitario los recursos humanos que esas empresas necesitarían para crecer.

Sin embargo, con el cambio de gobierno en el años 2015, aquel proyecto quedó prácticamente relegado. Durante años, desde la gestión del intendente Osvaldo Dinápoli se cuestionó la utilidad de esas tierras para un desarrollo industrial. Incluso se argumentó que existían razones técnicas que impedían avanzar con un parque industrial en ese lugar.

Pasaron los años. Y las tierras permanecieron allí, sin el desarrollo que alguna vez se había proyectado.

Ahora, 14 años después de aquella compra, el mismo lugar vuelve a ocupar un lugar central en el discurso oficial y es presentado como una oportunidad para impulsar el desarrollo productivo de General Belgrano.

La contradicción resulta difícil de pasar por alto: lo que durante años fue cuestionado y considerado inviable, hoy aparece nuevamente como una herramienta estratégica para el crecimiento del distrito.

El anuncio también abre otro interrogante. Si el Parque Industrial constituye hoy una de las grandes apuestas para generar empleo y oportunidades productivas, ¿por qué se esperó más de una década para poner en valor el proyecto y las tierras?

Después de 11 años de gestión, el Gobierno de Dinápoli parece volver sobre una iniciativa que durante buena parte de estos años permaneció abandonada. Y ahora deberá explicarles a los belgranenses cómo pretende generar trabajo genuino, inversión y desarrollo productivo, justamente a partir de un proyecto que durante años fue dejado de lado.

Más que celebrar únicamente el anuncio, el desafío será explicar qué cambió para que aquello que durante años no servía, ahora sí sirva, y por qué General Belgrano tuvo que esperar 14 años para volver a hablar seriamente de generación de empleo.

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