Ante la ausencia de Nación en obra pública, Chascomús impulsa consorcios vecinales para asfaltar
24 abril, 2026La paralización de la obra pública nacional empieza a sentirse con fuerza en el interior del país, donde durante años el sector absorbió una parte clave del empleo local en la construcción. Frente a este escenario, distintos municipios buscan alternativas para reactivar proyectos esenciales, especialmente en materia vial.
Uno de los casos más representativos es el de Chascomús, donde el oficialismo alineado con el intendente Javier Gastón impulsa un innovador esquema de financiamiento vecinal. Se trata del “Programa Municipal de Ahorro Previo para Infraestructura Vial”, una iniciativa que será tratada en el Concejo Deliberante y que apunta a recuperar obras de asfalto mediante la organización de los propios frentistas.
El sistema propone la creación de “Círculos de Ahorro” por cuadra o sector, con adhesión voluntaria. Para su puesta en marcha, se requiere que al menos el 70% de los vecinos se sumen al plan; alcanzado ese piso, la participación se vuelve obligatoria para el resto bajo el régimen de contribución por mejoras.
Como mecanismo para hacer frente a la inflación, el proyecto introduce una Unidad de Medida basada en metros cuadrados de asfalto. De este modo, quienes aporten podrán congelar el valor de su inversión al momento de adquirir determinada cantidad de metros, independientemente de futuras subas en los costos.
Además, se contempla un incentivo del 15% de descuento para quienes opten por pagar al contado. El esquema prevé que los vecinos abonen cuotas hasta cubrir el 50% del valor de la obra; una vez alcanzado ese porcentaje, el municipio se compromete a iniciar los trabajos, mientras que el saldo restante se financia en etapas posteriores.
En cuanto a los materiales, se prioriza el uso de pavimento articulado (intertrabado) y asfalto negro, opciones que combinan menor costo inicial, facilidad de mantenimiento y la posibilidad de potenciar proveedores locales, generando empleo en la comunidad.
El programa también establece que los fondos recaudados serán depositados en cuentas específicas, garantizando su uso exclusivo para obras viales y evitando que se desvíen a gastos corrientes.
La propuesta surge en un contexto de fuerte presión sobre las finanzas municipales, marcado por la caída en la coparticipación y una menor cobrabilidad de tasas. En ese marco, intendentes de distintas regiones ya elevaron reclamos al Ministerio de Economía de la Nación, exigiendo que se cumpla con la asignación de recursos del Impuesto a los Combustibles para el mantenimiento de rutas y caminos.
Mientras tanto, experiencias como la de Chascomús empiezan a perfilarse como alternativas concretas para sostener la obra pública desde lo local, en un escenario donde la autonomía y la participación vecinal cobran cada vez más protagonismo.



