Menos turistas en la Costa Atlántica: el tránsito cayó 7,2% y hubo 100 mil vehículos menos
20 enero, 2026Un informe oficial de Autopistas de Buenos Aires (AUBASA), difundido por su gerente general Pablo Ceriani, puso números concretos a una percepción que se repite en las principales ciudades balnearias: este verano hay menos movimiento turístico en la Costa Atlántica bonaerense.
Según los datos de la concesionaria vial, durante la primera quincena de enero el tránsito hacia la Costa cayó un 7,2% interanual, lo que representa más de 100 mil vehículos menos circulando por los principales corredores turísticos en comparación con el mismo período de 2025. En un país donde el auto particular sigue siendo el medio predominante para vacacionar, el indicador funciona como un termómetro directo del nivel de turismo.
No siempre los datos más reveladores llegan desde hoteles, balnearios o cámaras empresarias. A veces, la señal aparece en la ruta. Y en este caso, la baja en el flujo vehicular confirma que la temporada se está moviendo por debajo de lo esperado.
La lectura es casi lineal: menos autos implican menos turistas llegando a los destinos bonaerenses y, por arrastre, menos consumo, menor ocupación y menos trabajo en uno de los motores económicos centrales del verano. La caída del tránsito no es un hecho aislado, sino que dialoga con los primeros balances de la temporada, que ya advertían estadías más cortas y un fuerte ajuste en el gasto diario de los visitantes.
En ese sentido, el dato vial refuerza otros indicadores preocupantes. En distintos puntos de la provincia de Buenos Aires, los números preliminares muestran una baja en la afluencia turística y un desplome del consumo de hasta el 21% en algunos destinos, especialmente en rubros como gastronomía, comercio y servicios vinculados al ocio. El retroceso se registró incluso en semanas históricamente fuertes, como los primeros días de enero.
Ceriani fue explícito al interpretar el impacto del dato. “Menos autos en la ruta significa menos turismo, menos consumo y menos trabajo”, sostuvo, y vinculó directamente la caída con el rumbo de ajuste del Gobierno nacional, que golpea los ingresos disponibles de las familias y limita la posibilidad de sostener vacaciones prolongadas.
Más allá de las lecturas políticas, el número duro resulta difícil de relativizar. La Costa Atlántica bonaerense concentra una parte clave de la actividad turística del país y depende, en gran medida, del flujo constante de visitantes durante enero y febrero. Una merma de esta magnitud en el tránsito no solo afecta a hoteles y alquileres temporarios, sino a toda la economía regional: desde estaciones de servicio hasta pequeños comercios y trabajadores estacionales que viven del verano.




